Archivo de la etiqueta: lagrimeo

¿Alergia respiratoria en invierno?

Muchas personas están resignadas a tener estornudos, congestión, picor nasal, irritación ocular y lagrimeo, desde el mes de enero hasta marzo. Son los síntomas de la llamada rinoconjuntivitis alérgica, ¡una verdadera lata! Estos síntomas, leves en ocasiones, son incómodos e incapacitantes en otras.

Esto no debería suceder, dado que existen tratamientos modernos que, utilizados de forma adecuada, permitirían a los pacientes estar bien. Tener los síntomas bien controlados significa poder hacer una vida normal sin dificultades. Es decir, hacer deporte, estudiar o trabajar en buenas condiciones y descansar por la noche. Desgraciadamente el nivel de automedicación es elevado. Se utilizan con frecuencia antihistamínicos antiguos que producen sueño. Los pacientes desconocen que desde hace varios años tenemos a nuestro alcance antihistamínicos modernos que no producen somnolencia ni otros efectos secundarios. Vemos pacientes que no utilizan tratamientos porque en alguna ocasión probaron algún antihistamínico antiguo y les produjo tanto sueño, que prefieren tener sus síntomas de alergia respiratoria.

Pólenes de invierno

Durante el invierno, la alergia respiratoria a los pólenes tiene a los cipreses como principales responsables. Entre ellos, destaca el polen de arizónica, abundante en setos y árboles ornamentales. La familia botánica de los cipreses cupressaceae incluye 140 especies de árboles con hoja perenne. Además de la arizónica, otros géneros que producen alergia son cupressus sempervirens, enebro y tuya. Debido al calentamiento global, el período de polinización de estos árboles tiende a ser más largo.

Cada vez son más los pacientes alérgicos a estos pólenes de invierno, aunque siguen siendo menos frecuentes que los alérgicos a pólenes de primavera. La prevalencia de la alergia a pólenes de invierno en la población general oscila entre el 5% y el 13%, según la exposición al polen. Entre los pacientes que consultan a un alergólogo, entre un 9 y un 35% según diferentes estudios, están sensibilizados al polen de cipreses. Estudios en diferentes intervalos de tiempo han triplicado el porcentaje de alergia al ciprés en las últimas décadas.

Los factores de riesgo incluyen una predisposición genética y una fuerte exposición al polen, pero los contaminantes del aire podrían potenciar el riesgo. El estudio de la historia natural de la alergia al ciprés ha permitido identificar un subgrupo de pacientes sin antecedentes personales o familiares de atopia, cuya enfermedad comenzó de forma tardía, con IgE total baja y alergia exclusiva al polen de ciprés.

Alérgicos al  ciprés

Estos pacientes alérgicos al ciprés también lo pasan mal. Padecen picor de ojos y nariz,  estornudos, lagrimeo, dificultades de concentración, para estudiar, trabajar o dormir. En el cuadro clínico, la rinitis es el síntoma más prevalente, pero la conjuntivitis es la más incapacitante. En estos pacientes, la enfermedad es alérgica más que atópica.

El tratamiento sintomático de la alergia al ciprés no es diferente al de otras alergias respiratorias. Se han usado vacunas de alergia e inmunoterapia específica con alérgenos presentando buenos resultados.

Sería interesante que las autoridades promovieran la utilización de árboles ornamentales alternativos menos alergénicos y podas antes de la polinización.

 

Dr. Javier Contreras, Especialista Alergología HU La Paz

www.escueladeasma.com