Reconstrucción tras el cáncer de mama

Como cada año, con motivo de la celebración del día mundial de la lucha contra el cáncer de mama, cobran especial relevancia las secuelas que estas pacientes pueden sufrir. Cuando hablamos de estas secuelas, nos referimos por supuesto, no solo a las secuelas psicológicas de las pacientes, sino también a las secuelas físicas producidas por las cirugías a las que son sometidas. De cara a minimizar esas secuelas en la mama tras una mastectomía, existen diferentes alternativas reparadoras destinadas a realizar una reconstrucción mamaria, completando así el proceso terapéutico del cáncer de mama.

De forma genérica, podemos resumir esas técnicas reconstructivas contemplando dos grandes grupos:

  1. Reconstrucción mediante tejido propio de la paciente
  2. Reconstrucción mediante material potésico implantable

Reconstrucción mediante tejido propio

Respecto a las técnicas con tejido autólogo, es destacable la conocida como colgajo DIEP. Mediante esta alternativa, tomamos cuidadosamente tejido del abdomen de la paciente, respetando los músculos y sus nervios de esa localización, y lo transferimos al tórax, empleando para ello vasos sanguíneos ubicados debajo de las costillas o cerca de la axila. Esta técnica, considerada hoy día como la mejor opción reconstructiva mamaria, precisa de conocimientos microquirúrgicos precisos. En manos expertas, la cirugía suele tardar entre cuatro y seis horas, y cuenta entre sus principales ventajas la naturalidad de la mama, la simetría en términos de forma, tacto y volumen respecto la mama sana, y la evolución a largo plazo, dado que al ser tejido propio, no existe posibilidad de rechazo a largo plazo, siendo una opción absolutamente definitiva. La recuperación es menos dolorosa respecto las técnicas con implantes, dado que no es necesario levantar el músculo pectoral o el serrato del tórax (habitual en cirugía con implantes), aunque el postoperatorio debe ser mucho más cuidadoso durante los primeros días postoperatorios.

Reconstrucción mediante material potésico implantable

En relación a las técnicas con material protésico, sus ventajas residen en que se trata de técnicas quirúrgicas más simples, procedimientos generalmente más rápidos que no requieren alto grado de especialización, y por ello, la intervención es más corta. Por el contrario, suelen ser técnicas un poco más molestas, que requieren generalmente más de un tiempo quirúrgico. La simetrización con la mamá sana es mucho más compleja, ya que estamos intentando simétrizar a tejido sano un material inerte, que no varía en el tiempo, y que desgraciadamente puede complicarse a medio y largo plazo. Por ello, nunca podemos asegurar de nuestros pacientes que una reconstrucción protésica es absolutamente definitiva.

Desde un punto de vista ético, no podemos ni debemos indicar a nuestros pacientes una opción reconstructiva que no sea la mejor en cada caso particular. De esta forma, la excelencia en reconstrucción mamaria, solo es posible si se dominan todas las opciones reconstructivas disponibles, y pueden ofertarse, sin las limitaciones de problemas técnicos, a la amplia diversidad de pacientes afectas de cáncer de mama. Cada paciente, tiene una única indicación más acertada, y otras muchas disponibles, aunque menos precisas. Ojalá todas las pacientes pudiesen tener acceso siempre a la mejor opción en su caso.

Dr. César Casado Sánchez
Fundador de My Doctor App

Fusión de imágenes para la detección del cáncer de próstata

El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente en el hombre. Uno de cada siete hombres es diagnosticado de cáncer de próstata durante su vida según la Sociedad Americana de Cáncer. El manejo de esta enfermedad es complejo, debido a la dificultad para conocer con fiabilidad su estadificación y velocidad de progresión. Es más frecuente el cáncer de próstata sin relevancia clínica (indolente, latente, no significativo) que el agresivo, significativo, con riesgo de extensión y progresión.

El diagnóstico precoz depende en gran medida de la determinación en sangre del antígeno prostático específico (PSA) y del tacto rectal, pero ambas pruebas son inespecíficas. Un resultado sugestivo aconseja realizar una biopsia prostática dirigida por ecografía para confirmar el diagnóstico.

Esto consiste en obtener muestras aleatorias de la próstata para saber si el crecimiento prostático es benigno o si existen células malignas. Con la técnica clásica (biopsia transrectal guiada por ecografía) se realiza un mapeo de la próstata, pero puede existir cáncer en zonas no biopsiadas. La ecografía por sí sola no es una buena técnica para detectar la presencia de cáncer de próstata, y mucho menos diferenciar si es indolente o es clínicamente significativo. Así, en muchos casos se sobrediagnostica un cáncer no significativo, implicando el sobretratamiento de un cáncer que no supone riesgo para el paciente, en el que podría evitarse o demorarse un tratamiento activo, y al mismo tiempo diagnostica con menos precisión un cáncer clínicamente significativo, que supondría un riesgo para el paciente debido a su mayor tasa de extensión y/o progresión.

En la última década, la resonancia magnética nuclear (RMN) de próstata ha evolucionado, en un intento de mejorar ese diagnóstico poco eficaz, y ser incluida como herramienta en la toma de decisiones para mejorar la rentabilidad diagnóstica del cáncer de próstata y su tratamiento. A su vez, recientemente se ha desarrollado la técnica de fusión de RMN con biopsia guiada por ecografía. La RMN multiparamétrica supone un gran avance en la detección y diagnóstico, ya que ofrece mayor resolución que la ecografía.

Algunas de las ventajas que ofrece la biopsia prostática guiada mediante fusión de imágenes de RMN y ecografía son:

– Permite acceder a zonas poco accesibles con la técnica clásica y obtener solo muestras de zonas altamente sospechosas, reduciendo los efectos secundarios de las biopsias repetidas con resultados negativos, como el sangrado, los problemas de retención de orina, la infección o la septicemia. En muchos hombres con sospecha de cáncer sometidos a varias biopsias con la técnica clásica, persiste la sospecha aunque el diagnóstico de la biopsia no sea cáncer, ya sea por valores de PSA, hallazgos de lesiones pre-malignas en biopsias previas, tacto rectal sospechoso… En ellos está indicada una biopsia de próstata por fusión de RMN y ecografía. Más allá de la reducción del número de biopsias negativas, el Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, publicó que con la biopsia de fusión se diagnostican un 30% más de tumores agresivos que con la biopsia clásica.

– Proporciona un mapa del tamaño y ubicación de la enfermedad. Las biopsias con fusión de imágenes obtienen muestras de áreas altamente sospechosas. Con las imágenes obtenidas por fusión y los hallazgos de la biopsia, se puede plantear una terapia focal dirigida a la lesión tumoral con la seguridad de que las zonas de próstata no tratadas no contienen enfermedad clínicamente significativa.

– En hombres con cáncer de bajo riesgo que desean someterse a un tratamiento denominado “vigilancia activa”, la biopsia perineal guiada por fusión ofrece información muy fiable sobre localización, tamaño y agresividad del cáncer.

Este procedimiento precisa realizar primero una RMN multiparamétrica y, solo si se detectan zonas sospechosas, se ofrece una biopsia guiada mediante fusión de RMN y ecografía. Esta biopsia se realiza en quirófano bajo anestesia, introduciendo una sonda ecográfica a través del recto para captar las imágenes de la próstata en tiempo real. La fusión de imágenes obtenidas con RMN y con la ecografía, ofrece una visión 3D muy precisa que permite dirigir la biopsia a las zonas sospechosas. El paciente es dado de alta el mismo día que se realiza el procedimiento, y la recuperación suele ser breve y no dolorosa.

El objetivo en los próximos años es que la progresiva optimización de la técnica permita incluir de rutina las biopsias guiadas a todos los pacientes con criterios clínicos de sospecha de cáncer de próstata significativo, y evitar aproximadamente el 40% de las biopsias innecesarias actuales. Esta novedosa técnica está destinada a cambiar los paradigmas del diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata.

Dr. Juan Gómez Rivas. Especialista en Urología

Hospital Universitario La Paz, Madrid.

Consulta privada – www.icua.es

El proceso de duelo: la pérdida de un ser querido

El duelo es un proceso de adaptación ante una pérdida significativa. Las pérdidas con mayor impacto suelen ser las que tienen que ver con el fallecimiento de seres queridos, y por ello nos centraremos en ellas. Sin embargo, aparece de manera más o menos intensa ante diferentes pérdidas (de empleo, de salud, una separación…).

La palabra duelo viene del latín dolus, que significa dolor. El duelo, duele. No hay forma de terminar un proceso de duelo sin sentir dolor. Tratar de evitarlo nos puede llevar a complicaciones. Es un proceso normal por el que en algún momento de nuestra vida pasamos todos. Aunque la pérdida de un ser querido se considera uno de los eventos más estresantes de nuestra vida, estamos naturalmente preparados para hacerle frente. No obstante, cada vez es más común recibir en las consultas de psicología clínica personas en duelo. Según la OMS, un 10% de los duelos se complican o vuelven patológicos, aunque también es frecuente recibir demandas de ayuda de dolientes atravesando duelos normales que se encuentran desorientados respecto a su proceso o cuentan con pocos apoyos. Que el duelo se convierta en un motivo de demanda cada vez mayor, tiene que ver, entre otras cosas, con el poco espacio que nuestro contexto sociocultural da hoy en día al dolor (buscando su evitación a toda costa), lo cual hace sentir al doliente solo o confundido.

El duelo es un proceso íntimo e individual durante el cual cada persona tiene que volver a construir su mundo y a si mismo sin el ser querido perdido. Cada uno lo vivirá de una manera diferente y su desarrollo tendrá que ver con diversos factores (la cultura, el tipo de pérdida, las circunstancias de la pérdida, la personalidad del doliente, el tipo de relación con el fallecido, el apoyo social, las creencias…). William Worden, un influyente autor en las actuales teorías sobre el duelo, destaca que el doliente tiene un papel activo en este proceso, dentro del cual se elaboran cuatro tareas, resumidas en:

Aceptar la realidad de la pérdida. Esta aceptación supone una comprensión a nivel racional y emocional, de que la persona no volverá y de las implicaciones que tiene en nuestra vida. Aceptar tiene que ver con adaptarme a vivir a mi nueva realidad sin resistirme a ella.

Experimentar y elaborar las emociones asociadas a la pérdida, dándoles sentido e integrándolas en nuestra biografía. Aunque la más popular es la tristeza, existe un entramado complejo de emociones dentro del proceso de duelo a las que debemos escuchar y dar cabida.

Volver a participar en la rutina supliendo los roles que el fallecido tenía en nuestra vida. Se trata de aprender a vivir sin la persona que hemos perdido. Esto suele hacernos revisar nuestra identidad y capacidades para realizar tareas o funciones hasta ahora asignadas al fallecido.

Recolocar emocionalmente al fallecido. Supone dejar espacio a la ilusión, conectar con el sentido de la vida y ser capaces de poner nuestros afectos en otras personas o actividades. Situamos al fallecido en un espacio en nuestro interior, donde siempre le recordaremos y amaremos, sin que suponga un bloqueo en nuestra vida.

La finalización del duelo puede situarse en torno a uno o dos años desde la pérdida. No obstante, no hay tiempo establecido para cada duelo. Depende de diversas circunstancias externas e internas al doliente. El paso de tiempo no tiene porqué llevar a su finalización si no hay un deseo e implicación activa del doliente. Un duelo ha finalizado cuando la persona vuelve a implicarse en su día a día, recupera la ilusión y, aunque nunca olvidará al fallecido y el dolor por su pérdida persista, este es de una intensidad soportable y compatible con continuar la vida satisfactoriamente.

Hablamos de duelo complicado, simplificando mucho, cuando se presenta algún bloqueo en alguna de las tareas descritas; y de duelo patológico, cuando a raíz del proceso surge un trastorno mental específico. Aproximadamente dentro de los tres primeros meses tras la pérdida, cualquier reacción que nos encontremos (salvo aquellas en las que peligre el doliente u otras personas) puede ser considerada normal. Es a partir de entonces cuando los especialistas podemos empezar valorar si estamos ante un proceso normal o uno que puede complicarse y precisar nuestra intervención.

Si te encuentras ante un proceso de duelo y dudas si lo que te ocurre se encuadra dentro de lo normal, sientes que no puedes gestionar lo que estás sintiendo o no sabes cómo ayudar a una persona que está pasando por ello, no dudes en consultar con un profesional especialista en duelo. Desde My Doctor App te brindamos la posibilidad de resolver tus dudas al respecto.

Laura Torres Gómez-Hidalgo. Psicóloga Clínica

Especialista del Complejo Hospitalario de Toledo

Twitter @PInfantoJuvenil

 

29F

Guardó el cargador del móvil en el bolsillo lateral de la mochila, mientras repasaba todo mentalmente. Un mes intenso, pensó. Cuando salía del portal, comenzaron los aplausos.

………………

Don Ángel había quedado ese sábado con su hermana y su sobrina. Los viajes relámpago de Marta siempre animaban a su madre.

– El próximo sábado caso a una intensivista de mi hospital. Mi primera boda desde la tuya -dijo don Ángel.
– No me hace gracia que andes casando a otras por ahí, ¿quién te ha dado permiso? -bromeó Marta.
– No seas celosa, bambina.
– Anda que casarse en febrero… Encima un veintinueve.
– Así se ahorrarán regalos de aniversario. Uno cada cuatro años.
– ¡Y tanto! -exclamó-. Bueno, se hace tarde, ¿me llevas al aeropuerto tío?

………………

La novia estaba radiante. Aquel blanco le sentaba mejor que el del pijama del hospital. Fue una ceremonia magnífica. A don Ángel le resultó curioso que, en esa pretenciosa iglesia, el vino pareciese aguado, sin olor.

Al llegar a casa se sentía agotado. Estaba preparándose una infusión cuando llamó su hermana. Había ido al hospital porque se encontraba mal, pero no quería preocupar a Marta. El miércoles habían ingresaron a su marido en Verona. Quedaron en verse por la mañana después de misa.

Acababa de cerrar los ojos, cuando sonó de nuevo el teléfono. Era un número desconocido.

– ¿Sí?
– ¿Ángel Sanz? -preguntó una voz anónima.
– Dígame.
– Llamo de la UCI del Hospital General, su hermana ha dejado este teléfono.
Se incorporó en la cama.
– Vamos a intubarla, es urgente -continuó.
– ¿Está… grave? -acertó a decir.
– Sí, pero no tengo más información, perdone. Mañana puede venir por la mañana. Si no, le localizaremos en este número.
– Entiendo. Gracias.
– Buenas noches.

Al día siguiente, sentado en una sala de espera del Hospital General, Marta le llamó por teléfono. Lloraba desconsolada. Su marido estaba muy grave. Decidió no decirle que también su madre estaba ingresada con mal pronóstico.

– Estoy llamando a mi madre, pero no me coge. Dile que me llame, por favor.

………………

En su séptimo día de casados, su viaje de novios continuaba en San Francisco. Mientras desayunaban, Virginia recibió un mensaje de Jorge, su compañero de guardias.

“Llámame en cuanto puedas”. Le dio una pereza horrible, pero llamó inmediatamente.

– ¿Qué pasa, ansias?
– Vir, hemos ingresado a tu padre.
Le dio un vuelco el corazón.
– Qué dices. Qué ha pasado.
– Parece una neumonía por COVID. Estoy esperando la PCR. Está estable, pero jodido.
A su edad, con insuficiencia cardíaca y obeso, pese a la intensa dieta previa a la boda, su padre tenía mal perfil para una neumonía severa.
– Por Dios, Jorge, cuídamelo. Vuelvo hoy mismo.

………………

Su marido llevó las maletas a casa mientras ella fue al hospital. El taxi tuvo que dar un rodeo para evitar la manifestación de ese domingo. Estaba cansada, no había dormido y tenía la sensación de haber pasado frío durante el vuelo. Pensó que tenía fiebre.

Al llegar al hospital, entró precipitadamente en la UCI. Una enfermera la detuvo.

– Doctora, tiene que ponerse traje. Son las normas desde hoy.

Echó un vistazo alrededor. La unidad estaba llena de pacientes intubados. Sus compañeros se movían nerviosos enfundados en trajes de protección.

– ¿Dónde está Pedro Costa? Es mi padre.
– Lo siento, no lo sé. La unidad está llena. Coja un traje del almacén, por favor.

Salió de la unidad y entró en el almacén mientras llamaba a Jorge.

– ¿Has llegado?
– Estoy aquí. Parece una guerra, ¿qué pasa?
– Es la guerra. Ingresamos pacientes con insuficiencia respiratoria sin parar.
– ¿Dónde está mi padre?
– En la siete.
– Ok. Ahora te busco.

Un auxiliar le ayudo a ponerse el EPI. Fue a la cama siete. Su padre estaba intubado boca abajo. Parecía más gordo en esa pequeña cama. Apenas podía contener las lágrimas.

Jorge se acercó.

– Vir, lo siento.
– Pero, qué hace en prono.
– No podemos hacer más. Van mejor así.
– Sé que van mejor así, no fastidies. Pero por qué está tan mal como para necesitar estar en prono. Hablé con él el miércoles, estaba perfecto.
– La PCR es positiva. Tienes que ver la placa. Al parecer, caen en picado el tercer día desde los síntomas. Está muy justo de capacidad pulmonar.

Le miró enfadada, pero se tranquilizó inmediatamente.

– Gracias Jorge. Te debo otra. Ahora me ocupo yo.
– Vir, aquí estamos casi todos. Descansa un poco y vienes mañana a tope. Te mantendré informada continuamente. Necesitamos que estés perfecta. Quien más, él. Hazme caso, por favor.

Virginia se apartó, resignada. Se quedó pensando unos minutos. Se retiró el EPI y salió de la unidad. En la puerta se encontró a don Ángel. Tras visitar las plantas, no podía acceder a la UCI a dar la comunión a los ingresados.

– ¡Virginia! ¿Qué haces aquí?
– Mi padre está ingresado, don Ángel.
– ¿Qué tal está, hija?
– Mal… No entiendo nada. Tengo que llamar a mi familia. ¿Qué tal usted?
– No muy bien. Mi hermana está grave en el General, y ha muerto el marido de mi sobrina, la de Italia. Al parecer, por coronavirus.
– Pero… ¿Su sobrina ha venido a España? Allí están en confinamiento.
– Nos vimos en Torrejón, el sábado anterior a tu boda.

A Virginia se le heló la sangre y, sin embargo, notó como subía la fiebre.

………………

El personal de la unidad estaba dividido por turnos. Era el tercer día que trabajaba, desde que se reincorporó tras dar negativo. Ya habían incinerado a su padre. Su marido se recuperaba aislado en casa, como la mayoría de sus familiares y amigos, que tanto habían disfrutado en la boda.

En ventanas y balcones, los vecinos aplaudían desde sus casas. Algunos lo hacían con rabia. Otros con tristeza. Muchos con esperanza. Todos agradecidos.

Caminaba tranquila y decidida al hospital. Se sentía con mucha fuerza.

Coronavirus. Responsabilidad y Solidaridad

El COVID-19, al que tan lejos veíamos hace pocos meses, ha llegado con especial virulencia a Occidente, y tenemos que aprender a convivir con él de forma acelerada, pero con mucho esmero.

En situaciones de emergencia, la lentitud de las administraciones, suponen un lastre que marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso en los programas de prevención. Las responsabilidades deberán asumirse. Y ese momento debe llegar. Pero no es el momento.
Ahora debemos sumar. Unir esfuerzos para vencer a una enfermedad que puede diezmar la población de nuestros mayores, suponer una enfermedad muy grave en otros grupos de edad, en los que también es mortal, e interferir aún mucho tiempo en la normalidad de nuestras vidas.

En el estado de alarma en el que nos encontramos, la responsabilidad de toda la ciudadanía es clave. La población tiene en su mano frenar la progresión de las infecciones, y la única forma de hacerlo es permaneciendo en sus casas.

Somos conscientes de lo que esto supone. La mayoría de médicos y otros profesionales de la salud que respondemos dudas de pacientes a través de My Doctor App, estamos combatiendo la enfermedad en directo, en los hospitales, desde donde insistimos a nuestros pacientes en que no salgan de sus domicilios, salvo que sea absolutamente imprescindible.

Llegados a este punto, hemos decidido aportar nuestro grano de arena para facilitar que la población permanezca en sus casas, y hemos dispuesto nuestra aplicación para que consultar con excelentes especialistas sea gratuito.

Para ello, cuando accedas al apartado de nueva consulta, podrás efectuarla sin ningún coste, y tener la seguridad que al otro lado estará un completísimo equipo de excelentes especialistas dispuestos a responder con garantías tus dudas de salud.

Porque en estos momentos es más importante que nunca, cuida tu salud, elige especialistas.

Dr. César Casado Sánchez
Fundador de My Doctor App

¿Alergia respiratoria en invierno?

Muchas personas están resignadas a tener estornudos, congestión, picor nasal, irritación ocular y lagrimeo, desde el mes de enero hasta marzo. Son los síntomas de la llamada rinoconjuntivitis alérgica, ¡una verdadera lata! Estos síntomas, leves en ocasiones, son incómodos e incapacitantes en otras.

Esto no debería suceder, dado que existen tratamientos modernos que, utilizados de forma adecuada, permitirían a los pacientes estar bien. Tener los síntomas bien controlados significa poder hacer una vida normal sin dificultades. Es decir, hacer deporte, estudiar o trabajar en buenas condiciones y descansar por la noche. Desgraciadamente el nivel de automedicación es elevado. Se utilizan con frecuencia antihistamínicos antiguos que producen sueño. Los pacientes desconocen que desde hace varios años tenemos a nuestro alcance antihistamínicos modernos que no producen somnolencia ni otros efectos secundarios. Vemos pacientes que no utilizan tratamientos porque en alguna ocasión probaron algún antihistamínico antiguo y les produjo tanto sueño, que prefieren tener sus síntomas de alergia respiratoria.

Pólenes de invierno

Durante el invierno, la alergia respiratoria a los pólenes tiene a los cipreses como principales responsables. Entre ellos, destaca el polen de arizónica, abundante en setos y árboles ornamentales. La familia botánica de los cipreses cupressaceae incluye 140 especies de árboles con hoja perenne. Además de la arizónica, otros géneros que producen alergia son cupressus sempervirens, enebro y tuya. Debido al calentamiento global, el período de polinización de estos árboles tiende a ser más largo.

Cada vez son más los pacientes alérgicos a estos pólenes de invierno, aunque siguen siendo menos frecuentes que los alérgicos a pólenes de primavera. La prevalencia de la alergia a pólenes de invierno en la población general oscila entre el 5% y el 13%, según la exposición al polen. Entre los pacientes que consultan a un alergólogo, entre un 9 y un 35% según diferentes estudios, están sensibilizados al polen de cipreses. Estudios en diferentes intervalos de tiempo han triplicado el porcentaje de alergia al ciprés en las últimas décadas.

Los factores de riesgo incluyen una predisposición genética y una fuerte exposición al polen, pero los contaminantes del aire podrían potenciar el riesgo. El estudio de la historia natural de la alergia al ciprés ha permitido identificar un subgrupo de pacientes sin antecedentes personales o familiares de atopia, cuya enfermedad comenzó de forma tardía, con IgE total baja y alergia exclusiva al polen de ciprés.

Alérgicos al  ciprés

Estos pacientes alérgicos al ciprés también lo pasan mal. Padecen picor de ojos y nariz,  estornudos, lagrimeo, dificultades de concentración, para estudiar, trabajar o dormir. En el cuadro clínico, la rinitis es el síntoma más prevalente, pero la conjuntivitis es la más incapacitante. En estos pacientes, la enfermedad es alérgica más que atópica.

El tratamiento sintomático de la alergia al ciprés no es diferente al de otras alergias respiratorias. Se han usado vacunas de alergia e inmunoterapia específica con alérgenos presentando buenos resultados.

Sería interesante que las autoridades promovieran la utilización de árboles ornamentales alternativos menos alergénicos y podas antes de la polinización.

 

Dr. Javier Contreras, Especialista Alergología HU La Paz

www.escueladeasma.com

 

Enfermedad Celíaca

En pleno siglo XXI nos inundan los envases y llamadas de los supermercados que nos indican la ausencia de gluten en algunos de sus productos. Pero, ¿realmente se conoce qué es el gluten?, ¿implica algún beneficio en las personas sanas?

Gluten

El gluten es el conjunto de proteínas presentes en determinados cereales, fundamentalmente trigo, cebada y centeno. No es un producto tóxico y su ingesta no es perjudicial, salvo que se padezca uno de los tres trastornos señalados a continuación relacionados con su ingesta, en los que el tratamiento consiste en eliminar el gluten de la dieta (algo que supone un reto en nuestra sociedad, donde hasta un 70% de los alimentos manufacturados pueden contener gluten):

  1. Alergia al gluten: proceso alérgico de extrema gravedad, con síntomas muy claros pocos minutos tras su ingesta: hipotensión, taquicardia, lesiones cutáneas… Afortunadamente es una entidad rarísima.
  2. Enfermedad celíaca: enfermedad autoinmune en la que el propio organismo genera anticuerpos contra el gluten, desencadenando una inflamación y una lesión a nivel del duodeno, un segmento del intestino delgado. Sucede en individuos genéticamente predispuestos, pudiendo afectar al 1-3% de la población. La mayoría de celíacos permanecen sin diagnosticar ya que los síntomas son muy variables, desde una clásica diarrea en niños, a osteoporosis, depresión o infertilidad en adultos en ausencia de clínica digestiva. Dados los múltiples síntomas que presentan los adultos, se describe como una enfermedad camaleónica, desde el Ministerio de Sanidad se ha elaborado recientemente un documento en el que participamos diversos especialistas, para mejorar su diagnóstico.
  3. Sensibilidad al gluten no celíaca o intolerancia al trigo: alteración en el sistema inmune diferente al de la enfermedad celíaca, sin originar lesión duodenal importante. Es una enfermedad emergente. Su prevalencia en España ha llegado a estimarse en el 10%. No queda claro si es el gluten u otro componente del trigo el que genera los síntomas, digestivos fundamentalmente, como dolor abdominal y distensión.

Enfermedad Celíaca

Denominada así por Areteo de Cappadocia en el siglo I a.C. (Koeliacos, “que sufren del intestino”), la enfermedad celíaca es la eterna desconocida y olvidada pese a su prevalencia y trascendencia. En pleno siglo XXI permanecen sin diagnosticar la mayoría de pacientes. El tiempo transcurrido desde que aparecen los síntomas hasta su diagnóstico es de más de 10 años. Quién tenga un niño celiaco podrá pensar que esto es una exageración, y recuerden como a su niño: se le inflamó el abdomen, tenía diarrea, le hicieron una analítica o gastroscopia y todo fue rápido, pero la realidad es que un reto de la medicina consiste en identificar a los celiacos adultos, hoy en día más de la mitad de los nuevos diagnósticos.

Dieta para el paciente celíaco

El pediatra holandés Willem Dicke, observó como en la postguerra de la Segunda Guerra Mundial, las carencias de suministro de trigo asociaron una mejoría de los pacientes afectos y como sufrieron una recaída posterior tras su reintroducción. Esta acertada observación pudo llevar al tratamiento de estos pacientes. Dado que la retirada del gluten de la dieta revierte los síntomas y las lesiones intestinales de los pacientes, la dieta del paciente celíaco debe basarse en alimentos naturales que no contenga gluten (fruta, verduras, carne, pescado, leche, huevos, arroz, maíz, legumbres) ni que hayan sido contaminados por contacto con él. Al adquirir productos envasados, deben comprobarse sus ingredientes, siendo recomendable que dispongan de un sello oficial avalado, como el de FACE o el internacional de la espiga, que certifique la ausencia de gluten. Debe incrementarse la precaución con las 3 P: panaderías, pastelerías y pizzerías, donde la contaminación con gluten puede ser muy frecuente salvo que se tomen las medidas oportunas y confiar en establecimientos avalados por entidades como FACE.

El mayor handicap de la enfermedad celiaca es la dificultad para poder compaginar esta dieta socialmente: en bares, restaurantes, etc. Además, la falta de terapia farmacológica que solucione las limitaciones de la dieta, ha lastrado los avances en el conocimiento de la enfermedad celíaca. Sirva de ejemplo la diabetes: el tener un lucrativo tratamiento farmacológico ha hecho que su nivel de conocimiento científico y social sea infinitamente mayor.

Desde My Doctor App, un equipo de endocrinólogos y nutricionistas expertos en el manejo de estas enfermedades pueden ayudarte con tus dudas del día a día, de manera rápida y sencilla.

Dr. Álvaro García-Manzanares Vázquez de Ágredos.

Especialista en Endocrinología y Nutrición. Hospital General La Mancha Centro, Alcázar de San Juan, Ciudad Real (SESCAM)

 

Diabetes, ¡plántale cara!

No sé si tengo que guardar siempre la insulina en la nevera. No quiero hacerme más controles porque me duelen más esos pinchazos que los de la insulina. Ayer me bajó a 45 el azúcar y me asusté porque no sabía qué hacer. Hoy no saldré en bicicleta porque me da miedo. Me ha dicho el endocrino que tengo lipodistrofia, pero no sé qué significa y no he preguntado dónde me puedo pinchar. Hoy he vomitado, no voy a comer y no sé qué hacer con la insulina. En el centro de salud no me dan cita y mi pareja no me entiende. Me encuentro tan solo a veces…

Puedo imaginar mil dudas con las que un diabético lidia todos los días. Al preguntarnos acerca de las ayudas de las que disponemos para hacerle frente, me atrevo a lanzar algunos mensajes, sabiendo que quienes mejor conocen esas respuestas son los que sin descanso “luchan con el azúcar”.

Cada vez somos más los implicados en la diabetes, dada su gran repercusión y prevalencia. Facilitar que los pacientes sean independientes en su manejo de forma progresiva, posibilitará que puedan alcanzar una supervivencia similar a los pacientes sin diabetes y tengan una mayor calidad de vida, afrontándola con menos limitaciones y de forma más electiva. Consciente de que esto no es sencillo, ampliar los recursos para hacerlo posible forma parte del compromiso diario del especialista para con sus pacientes.

Principales herramientas para gestionar tu vida con diabetes

Sin duda, la primera y más importante herramienta para lograr esa independencia, es el propio paciente. Cuanto más aprendas sobre tu diabetes, con buen fundamento y no solo con tu propia experiencia, más recursos tendrás para desarrollar tus habilidades y conocer tus limitaciones, ayudándote a superar dudas y situaciones difíciles del día a día. Conocemos buenos ejemplos los que convivimos en el mundo de la diabetes. Hemos encontrado pacientes que se han ido superando y aprendiendo, y ahora se manejan de forma ejemplar, no sin esfuerzo, enseñándonos al resto. A alguno de ellos lo podemos encontrar en internet gracias a su generosidad para compartir sus experiencias. Buena muestra de ello son:

Dani Royo >

Óscar Briñas >

Marcelo González >

Otro pilar importante es tu entorno. Explicarte, dejarte cuidar, escuchar. A pesar de no sentirte comprendido en ocasiones, si tu familia o amigos están cerca es porque te quieren. Eso vale mucho. Cuenta con ellos. Nadie mejor que Iñaki Lorente explicándolo.

Por supuesto, los profesionales de la salud son una herramienta indispensable. Puede que encajes mejor o peor con ellos, pero debes hacer un esfuerzo por encontrar profesionales que te escuchen, que intentan entenderte, se interesen por ti y por tu situación… Os animo a ser activos en esta búsqueda. Búscalos si no los tienes. Cuenta con ellos.

Que no se te olvide, eres “único”, claro que sí, pero no eres “el único”. Pese la creciente individualidad de hoy día, tendemos a agruparnos en torno a lo que nos une, creando una red valiosísima. Apóyate en ella si lo necesitas. Existen grupos de personas con una energía que merece la pena aprovechar. El mundo virtual solo en ocasiones refleja una situación real, ofreciendo tanta información, que es tremendamente sencillo elegir aquello que más nos llama la atención como único criterio de selección. No debemos dejar llevarnos por las apariencias. El Dr.Google no tiene experiencia en tratar pacientes. Sabe de algoritmos de búsqueda en la red, no de personas. Sabe manejar datos y sacar conclusiones basadas en frecuencias, pero no posee la sensibilidad y sexto sentido que se manifiestan en las relaciones humanas y marcan la diferencia.

Consciente y conocedora de las limitaciones de la telemedicina en el manejo de las enfermedades, considero que hay sistemas que aportan una pieza importante donde poder consultar con rapidez, seguridad y confianza las dudas a un especialista que sabe bien de lo que habla, ayudando al paciente a su vez a mejorar su autoestima y capacidad de autocontrol de enfermedades complejas, como la diabetes, en las que se hace necesario aprender a convivir día a día con ellas. My Doctor App mejora el acceso a una información médica segura, independientemente de donde estemos o vivamos, de forma rápida y con la garantía de tener al otro lado del canal de comunicación un especialista. Como profesional, me convence.

Dra. Nuria Gil-Fournier Esquerra, Especialista en Endocrinología y Nutrición.